lunes, 21 de diciembre de 2009

JOSE NORBEY GRAJALES RAMIREZ "CHIQUII"

Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez
luisforozcog@hotmail.com

Este próximo 27 de diciembre, cumple seis años de habernos dejado para siempre, el inolvidable “Chiqui”. Sin embargo la impronta que imprimió entre los suyos, lo ha hecho permanecer en el tiempo y lo más importante, perpetuar su vida a través de las obras que ejecutó en su mandato, cuando fue primera autoridad, y por el recuerdo que dejó por todas las acciones que realizó por hacer de Miranda el pueblo más bello de Colombia.

Joven irrumpió en el panorama político, se doctoró en Derecho, en la Universidad Santiago de Cali, afrontando todas las dificultades económicas del momento; tengo entendido que ayudado gracias a doña Myriam Ruiz, quien avizoró en el joven político grandes talentos y posibilidades y a quien él, después combatió para arrebatarle su hegemonía política.

Su pequeña figura le origino el “mote” de ‘Chiqui’, el que aceptó más que su verdadero nombre; prefería que le dijeran “Chiqui” que José Norbey y en las contiendas políticas se le escuchaba a sus adherentes decir: “el pequeño gigante”. De ojos verdes inescrutables que le agregaban fogosidad a sus palabras, características que gustaban a las mujeres, que fueron una constante en su vida.

Como hombre inquieto en su juventud, atendiendo los llamados de la insurgencia, quiso militar en el M19 compuesto por jóvenes universitarios, asentado por esa época en las montañas vecinas a Miranda; su fiebre revolucionaria duró mientras buscó las montañas para contactar a los jefes; le pareció muy larga y extenuante la caminata, pues pronto se vinculó a las huestes del líder inmolado del Nuevo liberalismo, Luis Carlos Galán, por quien siempre guardó fe en su ideario político. Lo acompañó a su morada final, en el sepelio del líder asesinado en agosto del 89. En su casa de habitación, el salón principal lo presidía un retrato de Galán y la foto de su tumba, en el Cementerio Central de Bogotá.

Chiqui está comprometido en los destinos de su terruño desde 1980 hasta su muerte, ocurrida en el año 2003.

Su forma de hacer la política fue siempre irreverente. No obstante sus estudios jurídicos, creía que todo era posible, situación que le originó severos contratiempos y retrasos en su vida pública. De inmensa sagacidad política, poseía una singular facilidad para cautivar a sus seguidores por su don de gentes. En sus alocuciones no era académico, la plaza pública ejercía en su personalidad de orador algo especial, allí sus discursos elocuentes y certeros parecían un volcán en erupción, que enamoraba a sus seguidores y ponía a temblar a sus adversarios.

Seguro en todos sus propósitos, tenía la actitud de un ganador puro, cualidad que siempre lo acompañó; a esto le agregaba su positivismo y optimismo en todos los actos en los cuales comprometía su capacidad mental.

De manera temprana, en 1990, ganó la alcaldía, la que tuvo que entregar a los pocos días de iniciarla, pues sus impugnadores le cobraban un insólito percance de juventud. Los gobiernos siguientes, todos tuvieron que contar con su aquiescencia.

Durante la gobernación del jurista Temistocles Ortega, hoy candidato a Representante a la Cámara, ocupó la Secretaria de Educación.

No fue buen amigo de los políticos caucanos, consideraba que ellos no le habían aportado algo importante a su pueblo. Como la Constitución del 91 creó para el Senado la circunscripción nacional, aprovechó la circunstancia para apoyar un candidato del Departamento del Valle y lo hizo con el nombre de Luis Fernando Londoño Capurro, quien en honor a la verdad, realizó importantes obras en Miranda, dándole la razón a las convicciones del novel político sobre sus paisanos.

En el año de 1993 se decide incursionar nuevamente en la búsqueda del gobierno local, oponiéndose al gobernante que había ayudado a elegir años antes y, derrotando al candidato oficial, se posesiona como alcalde el primero de enero de 1995.

Como gobernante demuestra su enjundia de líder, aparece el ejecutivo que comprende con profundidad la problemática municipal y realiza una alcaldía para la historia.

Consecuente con su estilo político, de creer que todo era posible, sus detractores aprovecharon las circunstancias para acusarlo por hechos baladíes y lo lograron complicándole en adelante su vida política, hasta su desaparición ocurrida trágicamente, por el destino de balas asesinas de las cuales nunca se ha sabido de que mente perversa salieron.

Tenía una manera muy particular de concebir los asuntos políticos; sus amigos tenían que ser enemigos de sus contradictores. Chiqui pertenecía a la gama de los hombres públicos a quienes había que amar u odiar, no existían términos medios.

Hoy en día Miranda luce con orgullo las obras que realizó en su mandato y que le cambiaron totalmente la fisonomía al pueblo, como es el caso de la Avenida Centenario. Ex alumno del Leopoldo Pizarro, colegio al que quiso con amor, deja la imponente Aula Máxima; realizó toda la gestión para la construcción del hermoso puente a la entrada del Valle y que hoy lleva su nombre; igualmente, la educación ganó con la creación del Instituto Técnico José Norbey Grajales. El barrio Unidos inicia su materialización, durante su mandato, hoy convertido en elegante y moderna urbanización. Los pobres fueron importantes durante su acción de gobernante.

Dejó muchos amigos que le recuerdan con cariño y gratitud por lo que hizo por ellos y enemigos que no le perdonaron nunca su irreverente manera de actuar.

Su ciclo vital fue interrumpido, cuando apenas iba en sentido de alcanzar la madurez política, privándonos de que obtuviera grandes logros para los suyos; sin embargo, su huella perdura hasta los presentes días, donde todavía su presencia se siente en los grupos políticos que buscan acceder al poder.

Su estirpe de ganador ha permanecido hasta después de su muerte, en la lucha por acceder al poder en la pasada campaña electoral, los dos contrincantes eran ‘chiquistas’, razón para considerarlo triunfador, ambos candidatos usaban en su lucha el nombre del líder sacrificado.

Llevamos varios años de paz política, que esperamos perduren por siempre, un pueblo no puede sacrificar a sus hombres que solo piensan en hacer el bien.
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domingo, 13 de diciembre de 2009

CONMEMORACION DEL BICENTENARIO

“Sin Francisco de Miranda no hubiera existido la revolución bolivariana”
Fermín Goñi

Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez
luisforozcog@hotmail.com

Debemos prestar especial atención a las palabras del Secretario Ejecutivo de la Comisión Bicentenario del Cauca, Marco Antonio Valencia Calle, cuando dice: "…lamento que varias administraciones municipales no entiendan la dimensión política e histórica de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y a pesar de los múltiples llamados, no han reportado la organización de comités locales, ni tiene prevista una programación para este evento de carácter internacional”.

No obstante que avanzan por buen camino los preparativos de dicha celebración, que incluye un centenar de actividades culturales y educativas en todo el departamento y desde el gobierno se invita a los alcaldes y comunidad en general, para que se apropien de este magno acontecimiento.

Con pesar debo decir que desde el Municipio de Miranda no se está haciendo nada al respecto, o al menos a entidades como la Tertulia de Miranda, la Asociación Caucana de Escritores del Cauca-Capitulo Norte, ll Consejo Municipal de Cultura, no se nos ha informado algo al respecto.

Estamos a escasos seis meses de la fecha del 20 de Julio del 2010 y no hemos realizado preparativos municipales, y mucho menos nos hemos integrado a los departamentales. Tuve la oportunidad en días pasados de conversar con el Secretario Ejecutivo, Marco Valencia y me señalo la falta de dinamismo de nuestras autoridades frente al evento, quedando eso si de atender el ofrecimiento realizado desde las instituciones culturales a las cuales pertenecemos de liderar el proceso en vista del desaliento administrativo municipal.

Estamos los mirandeños perdiendo una magnífica oportunidad de presentar nuestras propuestas culturales y en general de actos que engrandezcan nuestro destino, vemos cómo no solo las grandes ciudades sino otros pueblos más pequeños, ven la ocasión para realizar o solicitar a otras instancias superiores obras que contribuyan al desarrollo de sus destinos. En la ciudad de Cali, han bautizado una importante obra como “Avenida Bicentenario”.

He aquí una circunstancia que debemos aprovechar, la unión Santana-Miranda, por una vía pavimentada la debíamos llamar “Avenida Bicentenario”, y quedará por todos los tiempos consagrada una integración que antes que separarnos nos debe unir y como conmemoración a lo más importante de nuestra historia patria: el Bicentenario de la Independencia.

Quedamos a la espera de las propuestas que nos traen desde Popayán, e igualmente aportar lo que nuestra idiosincrasia genere. Las instituciones culturales de Miranda, reclaman a las autoridades administrativas municipales, un mayor compromiso con la cultura y en el caso de las efemérides patrias que estas no pasen en vano, esperar otros cien años, será para otras generaciones que tendrán que ver lo que nosotros les hemos construido para su bienestar y disfrute terrenal

COLOFON: Al respecto no tenemos un monumento que nos recuerde nuestro devenir histórico, ni el Libertador Bolívar y menos el nombre con que honramos a nuestro pueblo MIRANDA. Francisco de Miranda, El Precursor de la libertad Americana. Que sea la oportunidad para construirlos.
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LA INCREIBLE HISTORIA DE FRANCISCO DE MIRANDA

La obra del escritor Fermín Goñi que recobra la vida del intelectual que abrió la senda de la libertad.





Foto: Diana Sánchez-El EspectadorFermín Goñi, autor español de la obra ‘Los sueños de un Libertador’.



“Sin Francisco de Miranda no hubiera existido la revolución bolivariana”. La expresión es del escritor español Fermín Goñi, quien después de escudriñar las 12.000 páginas que comprenden el archivo del ilustre precursor venezolano y revisar una vasta bibliografía de más de 60 textos, en una tarea que le llevó varios años de lectura y 14 meses de escritura y edición infatigable, acaba de publicar la intensa obra Los sueños de un Libertador, la apasionante vida de “un intelectual de primer orden” que en su momento se destacó como el primer suramericano de talla universal.
La saga vital del prócer venezolano Sebastián Francisco Párbulo de Miranda Rodríguez, el primero de diez hijos del matrimonio de un acreditado comerciante canario de la primera generación de inmigrantes españoles a la Capitanía General de la Audiencia de Caracas, y una distinguida criolla de reputado linaje. El hombre que después de recorrer Europa y Estados Unidos conociendo de primera mano a nueve de las diez personalidades más influyentes de su época, a sus 56 años, a bordo del bergantín Leander, partió de Nueva York a liderar la empresa de liberar a América.
“Un personaje de otra dimensión”, resalta Fermín Goñi, quien a lo largo de 381 páginas distribuidas en 25 capítulos, un colofón y una proclama, con el oficio del novelista que sabe desentrañar el alma de sus personajes y recrear una época pletórica de ideales, reconstruye la aventura de un guerrero que en su momento llevó a Napoleón Bonaparte a dejar escrito en sus memorias: “Anoche cené en casa de un hombre verdaderamente extraordinario (…) Es un don Quijote, con la diferencia de que no está loco (…) En el corazón del general Miranda arde el fuego sagrado”.
Una personalidad extraordinaria que vivió sin prejuicios y quiso saberlo todo, al punto que desde su natal Venezuela, cuando abrió “las compuertas de su inteligencia a los clásicos grecolatinos, y luego a Diderot, Montesquieu, Rousseau, Voltaire, Cervantes, Feijoo, el padre Isla, y casi todos los que habían puesto por escrito no sólo la mejor literatura de ficción sino lo más avanzado del pensamiento de aquellos tiempos”, no sólo probó su amor por la sabiduría sino que forjó una biblioteca de 5.600 libros que a su muerte fueron subastados, salvo los que por testamento donó a la Universidad de Caracas.
Y qué decir de su escritura. En el salón central de la Academia Nacional de la Historia, en la capital venezolana, como los dejó en tres baúles de cuero en Londres dos años antes de su deceso, “encuadernados en tamaño infolio, en plena piel canela, con siete nervios, tres tejuelos e hierros dorados en rombo al lomo”, quedaron para la posteridad los 63 volúmenes de su archivo. Y en ellos, su sueño americano denominado “Colombeia”, la Gran Colombia que descubrió Colón para Occidente a finales del siglo XV, y Miranda edificó en la mente de quienes heredaron su espíritu revolucionario y combativo.
Entre ellos Simón Bolívar, el Libertador de cinco naciones, “el alumno que en su carácter impetuoso no supo entender a su maestro” y lo entregó a los españoles en el ocaso de la primera República en Venezuela. ¿Por celos, por desconfianza, por salvar su cabeza, por que ese fue el acuerdo con el capitán de fragata español Domingo de Monteverde? Lo cierto es que en julio de 1812, el joven coronel Bolívar puso preso a Miranda. “Bochinche, bochinche, esta gente no sabe hacer sino bochinche”, fue el comentario del cautivo que rememora el escritor Fermín Goñi en su magnífica novela.


Y después cuatro años de oprobiosa prisión para un libre pensador. En la cripta de La Guaira, en Venezuela; en la bóveda del castillo de San Felipe, en Puerto Cabello; en los bajos de las casamatas del castillo de San Felipe, en San Juan de Puerto Rico; y en La Carraca, en Cadiz (España), donde poco a poco Francisco de Miranda fue cediendo a tormentosos dolores de cabeza que derivaron en apoplejía, hasta el 14 de julio de 1816 cuando sin una queja murió en la enfermería, horas después de expulsar sus últimas palabras: “Que gobiernen las putas. A sus hijos ya los conocemos. Dejadme morir en paz”.


“En estos tiempos de bicentenario independista en América hay que conocer al inductor y autor intelectual de esa revolución continental”, recalca el escritor Fermín Goñi, quien además sostiene que “no es justo ni transparente que se trate de un líder histórico invisibilizado”. Y añade resaltando uno de los epígrafes de su novela: “Miranda fue el primer sudamericano culto que Europa conoció”. No admitirlo o negarse a estudiar su vida y obra, es como permitir que la Santa Inquisición que lo persiguió por leer libros, siga imponiendo su atraso para España y América.
No hay otro suramericano del cual se pueda decir que tuvo trato con George Washington, Thomas Jefferson, Alexander Hamilton o John Adams de la revolución norteamericana; que se sentó a manteles con Napoleón Bonaparte; que compartió amigos y agasajos con el Duque de Wellington; que en primera fila asistió a un desfile del rey Federico II de Prusia; que quedó impreso en la leyenda urbana de que pudo tener amores con Catalina la Grande de Rusia; o cuyo nombre siga impreso en el Arco del Triunfo que exalta a los grandes generales de la Revolución y el imperio francés.


Con las presillas del ejército español combatió en Marruecos, Argel y la Florida; en defensa de la Revolución Francesa comandó a 70.000 efectivos en los países bajos; o recorrió Europa enarbolando la libertad que defendió con sus actos; hasta que acosado por la justicia española y la retrógrada Inquisición, un día concluyó cuál era su destino americano: “Si queremos ser nosotros mismos, si la libertad hemos de conseguirla con sangre (...) si tiene que haber guerras, tampoco ha de temblarme el pulso, por más que la faena arrase nuestras vidas”.
Con ayuda británica, en 1806 encabezó la expedición a Venezuela y logró constituir su primera república, pero ante el contraataque realista y la firma de un armisticio en 1812, un grupo de sus segundos, entre ellos Bolívar, lo entregó al ejército español. Lo demás es tristeza y el escritor Fermín Goñi lo describe al comienzo y final de su obra con magistral crudeza. “Con la cara marchitada por la fiebre, los labios reventados por la pus, la lengua llagada, purulenta, y sin dar una queja, así pasó al oriente eterno” el primer Libertador de América.


Coincidencia o no, la vida desbordada de Miranda se apagó en la madrugada del 14 de julio de 1816, la misma fecha en que se celebra la libertad de Francia. “Un intelectual superlativo, un hombre superior a la ineptitud y envidia de sus contemporáneos detractores, el primer combatiente del que autodenominó ejército colombiano, con la bandera tricolor que aún distingue con diversos matices a Venezuela, Ecuador y Colombia”, concluye Fermín Goñi. Leer su obra es sumergirse en un momento estelar de América, que no enaltece por igual a todos sus baluartes.


Jorge Cardona Alzate

EL ESPECTADOR

martes, 8 de diciembre de 2009

TIEMPOS IDOS-MIRANDA

Por: Luis Fernando Orozco Gutiérrez





Miranda.
Era el último día del año 1993, El pueblo celebraba con ánimo el llamado “Carnaval de fin de año”, fiesta postrimera creada por “chiqui” entusiasta líder político del momento. El festejo se iniciaba en las horas de la mañana con un suntuoso desfile de carrozas, compuesta por representantes de casi todos los barrios, que habían prestado tractores con sus tarimas rodantes a los ingenios de la zona, en ellos construían alegorías que representaban lo mas característico del año que terminaba, haciendo elogio o mofa a un evento que había dado importancia o descredito a la historia del tiempo que se superaba. En una de las carrozas bellamente decorada desfilaban la comparsa de “gays”, la que a su paso recibía el elogio o la rechifla de las gentes apostadas a lo largo de la vía. Los personajes de esta comparsa lucían con extravagancia sus atuendos, pero generalmente eran ganadores de los premios con que los organizadores del desfile premiaban a los concursantes.
Cuando terminaba el desfile, casi al medio día, las gentes principalmente los jóvenes iniciaban la más tremenda batalla de agua y harina, corrían las bandadas de muchachos por todas las calles y a quien estaba limpio, además de mojarlo lo pintaban de blanco.
Había bajado de mi finca en las horas de la mañana y variando mi recorrido, no fui a Florida, sitio generalmente frecuentado, además mi propiedad pertenecía a ese municipio y lo hice al pueblo vecino: Miranda, ocupe la mesa de un bar, llamado “casa azul” para estar a tono con el año que despedía pedí aguardiente y cerveza para pasarlo, esta mezcla , revoluciona los sentidos, eso de pasar alcohol con alcohol, precipita el grado de normalidad pero era el fin de año y parecía que todo estuviera permitido.
Observe con entusiasmo el recorrido del desfile y las parodias de las comparsas despidiendo el año, cuando se inicio la batalla de agua y harina me refugie al interior del bar, para no ser víctima de algo que me incomodaba, desde allí observaba como los carros y buses de transporte entre los pueblos vecinos, eran los más asediados por los infantes en su gran francachela de agua y harina, pensando que la correlona estaba cesando, atreví a ubicarme al centro del parque, la verdad los jóvenes protagonistas del suceso se habían marchado a otros sitios buscando a sus contendores, en ese momento todo el pueblo estaba invadido por guerreros , el agua brotaba de todas partes, fue necesario la intervención de las autoridades para quitar el servicio del precioso liquido, pues el desperdicio rebasaba las urgencias de los vecinos. Ubicado en el parque y ante la ausencia de fuerzas confrontantes busque tranquilidad cuando fui de manera sorpresiva atacado, me desportillaron par de huevos en la cabeza y me la cubrieron de harina, quede como un fantasma de media noche siendo además irreconocible, como carecía de amigos, guarde silencio mas sabiendo que el pueblo que visitaba, gozaba fama de tener gentes de las montañas pertenecientes a fuerza irregulares. Cuando me repuse del aleve asalto y limpie mi cuerpo de residuos de harina y huevos, el atacante me saludo con guasoneria, se me presento como Walter Zúñiga invitándome a ser parte de su grupo, que departía amistosamente al ruido de la fiesta en una de las esquinas del parque, defendiéndose del agua y la harina. Cuando hacia parte del grupo me presento a sus acompañantes, entre los que había uno que actuaba como líder, me dijo su nombre José Norbey Grajales, pero me puede decir “chiqui.”
Entrando en familiaridad con el nuevo grupo, supe que se trataba de jóvenes políticos del pueblo que pretendían asumir el poder, venían haciendo política desde hacía varios años y la idea era reconquistar el poder, que lo habían perdido por acusaciones de la oposición a hechos de juventud.
“Chiqui”, se había graduado de abogado en la Universidad Santiago de Cali, años antes e irrumpido en la política a la sombra de una dirigente liberal, quien había ocupado la alcaldía la primera vez que se instauro el sistema, constituyéndose además en la primera mujer que había alcanzado el honor en Colombia, posteriormente formo un grupo político para oponerse a las pretensiones de la mujer que queria continuar en el poder y se lanzo de candidato , ganando el resultado final, las fuerzas que había creado lo apoyaron, pero duro escasos días en el mandato, siendo derribado por los opositores que lo demandaron por un caso de trifulca cuando era un joven.
Libre de ataduras jurídicas que le imposibilitaran sus pretensiones se lanza nuevamente en busca del poder, siendo los enemigos en sus pretensiones los amigos que había ayudado a elegir con su caudal electoral y eso los tenia reunidos ese día , para lo cual habían creado la fiesta de fin de año
En las horas de la tarde la gente agotada de la fiesta, se retiraban a sus hogares para la celebración familiar de despedir el año, yo hice lo mismo, despidiéndome de mis contertulios, quienes me comprometieron para que los acompañara en sus aspiraciones políticas.
Los primeros días del mes de enero, baje al pueblo, tenía amigos y estaba más cerca de mi propiedad, así que opte por volverme vecino del sitio. Ese día encontré al “chiqui”, que conociendo ya de mi oficio, me propuso que les diera clases de construcción a los oficiales y maestros , como un acto de campaña, de inmediato acepte la propuesta, además representaba una acción de colaboración en la lucha política de la cual ya me había identificado. Durante dos meses una vez por semana, en la sede del grupo, dictaba clases de construcción basado en el libro que había escrito con ocasión del sismo de Popayán:”Manual de construcción antisísmica de estructuras menores”. Los viernes asistía a la reunión semanal de la política del grupo y mi intervención era sobre vivienda de interés social. Esta entusiasta colaboración me puso dentro de los dirigentes que apoyábamos las aspiraciones del candidato.
Por esos años vivía en Cali, pero mi nueva afiliación política, requería de mi presencia para poder cumplir con los compromisos adquiridos.
Un día requirieron de mis conocimientos de ingeniero, por lo que viaje con “Chiqui”, a la vereda de “caparosal”, estaban en fiestas y se les había prometido el estudio de un muro para defender algunas viviendas ubicadas a la orilla del rio, de las crecidas y embates de este. Di las instrucciones respectivas y me aprestaba a dejar el sitio, cuando dos hombres en una motocicleta abordaron al candidato. Observe el dialogo situado a una prudente distancia, cuando ascendí al Toyota, que conducía el líder, este me dijo: ingeniero debemos ir por allí, me solicitan.
Manejo con velocidad el vehículo, por una vía para mi desconocida, llegamos a un caserío, allí supe que era “El Cabildo”, fuimos recibidos por un grupo de guerrilleros en aptitud de vigilantes de alguien con mando indicándonos el lugar. Se trataba de una casa en la cima del caserío, rodeada de una espesa vegetación, desde donde se podía divisar toda la región, especial para guarnecer a un jefe insurgente a las leyes el gobierno. Accedimos a la zona siendo siempre vigilados por la guardia, entramos al lugar cuando se nos dio la orden por uno de los escolta. En el fondo de la residencia en una alcoba que hacia las funciones de oficina, fuimos recibidos por un hombre joven que lucía un hermoso traje militar, parecía un oficial de la aviación norteamericana, con gafas oscuras, se saludo con amistad con “chiqui”, enseñando que eran viejos amigos, este se dirigió a mi presentándome como un ingeniero que estaba colaborándole en su campaña. Era el segundo del mando del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, una insurgencia que tenía su asiento en las montañas de Miranda en el Cauca y que no se habían desmovilizados cuando el “M19”dejo las armas integrándose a la sociedad civil, su alias era “comandante Ernesto”.
Iniciaron una charla sobre distintos tópicos y citaban algunos nombres como si fueran ya conocidos, la conversación duro algo así como media hora y al despedirse, le recordó un encargo de un computador que le había regalado un señor muy conocido en la región, le envió un mensaje al tendero del pueblo, solicitándole una remesa.
Regresamos a la vereda que prestaba asilo al revolucionario y en una tienda solicite un aguardiente doble para calmar mi estado de tensión, ante la sorpresa que mostraba, era primera vez que tenía contacto con un guerrillero, no los conocía sino en los informes de la televisión. Debo decir que durante el tiempo que duro el encuentro, guardaba un miedo que trataba de disimular, para no aparecer como un cobarde. Descendimos a “caparosal”, lugar donde había dado las instrucciones técnicas, allí nos integramos a la fiesta que se iniciaba, eran ya más de las siete de la noche.
Al filo de la media noche y en pleno esplendor de la reunión, fuimos invadidos por guerillos, con sus acompañantes, ellos querían integrarse al ágape .Esa noche baile con las insurgentes, el miedo desaparecía, pero con temor me imaginaba una escalada del ejército. Siempre guarde como un secreto este suceso.
Esta experiencia, me enseño que el lugar que había tomado como sede de mi destino, era complicado, la zona incluida mi propiedad rural “El Agrado “en las montañas de Florida en el Valle, en alguna forma pertenecían a las huestes en rebeldía con el gobierno. Mis amigos decían que la finca de mi propiedad limitaba al occidente con el sexto frente de las Farc al sur con el “Bateman Cayon”, y al norte con el ejército Colombiano no tenia sino una salida al oriente con la civilización
La campaña por la alcaldía cada vez se tornaba más interesante. El gobierno local , se resteaba buscando el apoyo popular, el enemigo a vencer era el jefe natural de los últimos años, para fortuna no hubo brotes de violencia, que pudieran empañar el proceso político.
En la última semana antes de las elecciones, tuvimos la idea de sacar un periódico, se llamo “La chiva Mirandeña”, lo dirigía con mi amigo Walter, segundo de abordo en las pretensiones electorales. Este se constituyo en un golpe certero, en el mostrábamos todas nuestras fortalezas y las de nuestra gente, así que el día de las elecciones trabajamos sin descansar. A eso de las diez de la noche de ese día del mes de octubre, pudimos cantar victoria. Habíamos logrado la alcaldía con “chiqui”.
“Chiqui”, como lo dice el cariñoso apodo con que todo el mundo lo llamaba y sabiendo que a él le gustaba más que lo llamaran así, que con su propio nombre, era una persona de baja estatura, ojos verdes que lo caracterizan pero al mismo tiempo de un gran corazón, sus amigos le decían jocosamente “el pequeño gigante”. La política era su destino y desde muchacho lo entendió, en las aulas del colegio ya sobresalía, toda su generación sabía que estaba hecho para grandes cosas. De carácter astuto, de una familia de inmigrantes a Miranda que provenía del sur del Valle, la violencia de la época, y su origen liberal, hicieron que su padre emigrara a la región del norte del Cauca. Estudió derecho con dificultades económicas, gozaba de un buen sentido del humor.
En su carrera política, después de su fallido intento por ser alcalde de su pueblo, fue Secretario de Educación del Cauca, en Popayán, tiempo en el cual hizo grandes amigos en la política, había pertenecido al nuevo liberalismo y asistió a su sepelio, cuando el líder Luis Carlos Galán fue asesinado en Agosto de 1989. En su vivienda en la sala principal, la presida un retrato del político inmolado.
Ocupo los meses de noviembre y diciembre preparando su gobierno y estructurando lo que sería su gabinete. Por mis oficios al movimiento y profesión, fui nombrado jefe de Planeación.
Se posesiono de alcalde el 1 de enero de 1994, acompañado por sus padres, permanecía soltero, pero las mujeres fueron elemento vital en su vida. Cuando ocupo la oficina vio que las llaves de la alcaldía no habían sido entregadas por el saliente, armo semejante bulla con sintonía nacional por el absurdo hecho, atendiendo desde los corredores, del edificio público acompañado por sus colaboradores y frente a las cámaras de televisión, que denunciaban el insólito suceso.
Todos los actos de su vida incluida la alcaldía fueron irreverentes, gobernaba con su sentido y trataba de desconocer que existía un articulado de normas que le ataban en su proceder, para él era posible todo, esto fue aprovechado por sus contradictores, que los tuvo en cantidad, y le armaron las más sofisticadas demandas, que con habilidad respondía y soportaba, tenía una rara filosofía sus enemigos, tenían que ser enemigo de sus amigos, no soportaba términos medios. Su alcaldía paso a la historia por la calidad y cantidad de obras. Transformó la ciudad, recibió un pueblo pequeño y lo transformo.
Desde la oficina de Planeación, lo primero que hice fue proponerle al Alcalde la construcción de una avenida, que partiendo del Puente sobre el rio Desbaratado, llegara al pueblo, de doble vía y separador central, igualmente bahías para el estacionamiento de buses intermunicipales, con la aceptación del señor alcalde, contratamos los servicios del ingeniero Germán Arboleda, quien había sido Director de planeación de Cali, experto en desarrollo urbano y con maestría en vías.
Tomo tres meses para presentarnos el proyecto vial, que le cambiaria la cara al municipio, además de valorizar los terrenos limítrofes, se convertiría en un eje para estimular el turismo, el que empezábamos a considerar como una fortaleza.
El ingeniero realizo la respectiva exposición del proyecto y quedo en manos de “chiqui”, hacer la respectiva gestión ante las instancias nacionales para convertir en una realidad el proyecto.
Durante su gestión se construyo el formidable proyecto que cambio la fisonomía urbana, hoy podemos decir que la obra de más trascendencia construida durante la vida urbana municipal lo representa la avenida. Arboleda, el proyectista, es profesor internacional de vías y en sus conferencias, muestra la Avenida Centenario, como el logro de una Administración que quiere hacer las cosas bien y ese fue José Norbey Grajales.
“Chiqui”, entendía que en las montañas existía la participación insurgente y esta de una manera muy local, Miranda era de los únicos municipios que tenía guerrilla propia.
Un día tomo la decisión de ir a uno de los lugares más alejados de la cabecera municipal, la vereda de “cajones”, en la parte alta, muy cerca del nacimiento del rio Desbaratado. Una comunidad solicitaba la instalación de un aula, pues los niños tenían que caminar varias leguas para asistir a la escuela más cercana. Viajamos en vehículo, hasta la Mina, zona de explotación del mármol y de allí en caballo, durante cinco horas para llegar a una casa en la cima de la montaña, que habían ofrecido para la instalación del aula. Durante el viaje ecuestre fuimos abordados por un miliciano del “Bateman”, quien se atribuía para el movimiento la gestión educativa, en el viaje comentaba del ofrecimiento de los Ingenios de la zona, en dinero para dejar el camino de la insurgencia y en su ignorancia confundía pesos con dólares, por lo que las cifras mencionadas eran astronómicas .
Llegamos al lugar, éramos esperados por toda la comunidad interesada en el propósito educativo, los organizadores tenían preparado un almuerzo y en el patio de la casa, instalaron lo que sería el sitio de reunión, a un lado la mesa directiva, que sería ocupada por el alcalde y demás personal del gabinete que asistía, al frente y con una separación de varios metros, el lugar que ocuparían la comunidad.
En su fogosa intervención el “chiqui”, hablaba del interés de su administración, en la educación y decía como esas comunidades tan lejanas al desarrollo era prioridad de su gobierno, yo ocupaba el sitio en la mesa, al lado del señor alcalde, cuando un gallo joven, se atravesó en el espacio entre la comunidad y la mesa directiva, deteniéndose en el centro. ”Chiqui”, enardecía mas sus palabras, sin darse cuenta del animal y este lo miraba detenidamente cada vez que el orador, hacia una genuflexión en sus palabras, el animal con incredulidad mecía su cabeza. Aproveche para interrumpirle el discurso y al oído le dije: mira al gallo, este meneaba su cabeza y exprese de acuerdo a los ademanes del gallo, decía” Si este señor cumple, todo lo que está diciendo, el próximo sancocho de pollo voy a ser yo”. Aquí termino la reunión, la risotada fue general ya que todo el mundo observo, lo que estaba pasando.
La verdad, se cumplió instalando en esa casa el aula requerida por los educandos, continuamos el viaje, dormiríamos en la última vivienda existente en la región, a dos horas de las lagunas donde nace el rio.
Con grave preocupación veíamos como los colonos descuajaban monte para sembrar amapola, lo único que desafortunadamente admirábamos era la belleza de las flores de amapola, pero el daño irreparable causado a la naturaleza no tenía perdón de Dios.
Qué tristeza que estos paramos, no tengan una intervención más decidida de los gobernantes, como vamos veremos a Colombia convertida en un desierto sin agua, con unas montañas estériles y sin el liquido precioso.
Durante el mandato del “chiqui”, el gobierno nacional instauro unos diálogos para lograr la desmovilización del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, asentado en territorio de Miranda. El grupo “M19” que operaba en la zona del Cauca, municipios de Toribio, Corinto, había logrado su desmovilización en acuerdos políticos con el gobierno nacional. Su máximo jefe Carlos Pizarro Leongomez, había dejado la causa insurgente, para reintegrarse a la lucha política por medios electorales. Siendo candidato presidencial, en una campaña política, fue abaleado al interior de un avión.
El “Bateman Cayon “. Fue un puñado de insurgentes que no están de acuerdo con el programa de desmovilización del “M19”, hicieron tolda aparte y se constituyeron en una fuerza sediciosa, tomando como sede de sus actividades las montañas del Cauca, especialmente las del Municipio de Miranda. Su nombre lo tomaron de Jaime Bateman Cayon, un dirigente samario que fundó el “M19”, y encontró la muerte en un accidente aéreo, viajando a Panamá.
Los diálogos iníciales, fueron en la vereda “La Cilia”, parte alta de la montaña, se tenía el acompañamiento de la Cruz Roja Internacional, y de Bogotá enviaban unos duchos en conversaciones para acuerdos con insurgentes. El alcalde de Miranda renuncio a su participación, ya que sus funciones no le permitían disponer de tiempo, paro lo cual designo a su Jefe de Planeación.
En la primera reunión, un grupo de aproximadamente cuarenta personas, la mitad guerrilleros, muchos de ellos importados de otros sectores y expertos en acuerdos, con educación universitaria. Lo primero que se discutió fue sobre el avituallamiento de los insurgentes, estos pidieron tal cantidad de cosas innecesarias, que si no es por la Cruz Rojas, se dañan los diálogos sin iniciarlos, solicitaron cosa para por lo menos 25.000 personas, recuerdo 2.550 kilos de repollo, 3.000 de tomate, en fin todo era monumental: emisora, carros, pero lo más desconcertante era la cantidad de comida.
En un descanso que solicitaron los de la Cruz Roja, nos reunimos en pequeños grupos, para comentar lo sucedido de la parte de la reunión que llevábamos, un enviado de Bogotá, que dialogaba con una guerrillera, le dijo: Creo que se le olvida algo señorita, veo que han olvidado pedir gimnasios, porque para tanta comida van a perder la línea. La mirada de la insurgente fue tan severa que todos pedíamos escondedero a peso.
Fueron varias semanas las que nos ocuparon los diálogos, pero una acción de otro grupo de insurgentes que no estaban interesados en arreglos los desbarataron.
“Chiqui” continuaba su gobierno, frente a los despropósitos de la oposición, que lo querían ver en el asfalto, sus enemigos todos los días le instauraban una demanda y desafortunadamente el por su proceder lo permitía. Recuerdo que vivía en la casa de William Wagner, un viejo paisa de origen alemán, padre de una hermosa familia Mirandeña, que me acogió sin reservas, muchos días escuchaba a eso de las cinco de la mañana el ruido de la pólvora, voladores que generalmente se usan en la celebración de fiestas patrias o religiosas, me levantaba preguntaba que estaba sucediendo y casi siempre me respondían que era la oposición que celebraba las destitución del “chiqui”.
Termino su mandato haciendo caso omiso a las afrentas de sus enemigos, realizando una gestión para la historia y que las gentes siempre le recordaran

domingo, 6 de diciembre de 2009

INFRAESTRUCTURA PARA EL FUTURO

La Cámara Colombiana de Infraestructura, ha elaborado una rigurosa propuesta que ha llamado “Carta de navegación” y constituye una agenda para la infraestructura en el marco de la campaña electoral para el periodo presidencial 2010-2014.
Esta propuesta gremial está dirigida a los candidatos y consiste en una serie de reflexiones realizadas por un gremio que pretende enriquecer el debate político, con miras a lo que opina del país en las próximas elecciones.

Vale la pena resaltar lo que se piensa sobre la crisis económica que afronta el mundo y ha comprendido que una vez más, una herramienta para afrontar la coyuntura es el de la “inversión contraciclica en infraestructura”, así lo han entendido las economías del mundo incluyendo por supuesto la Colombiana y sus gobiernos han emprendido políticas y estrategias que dinamicen la demanda, la inversión y el empleo, basadas en acciones concretas y resueltas sobre la infraestructura de los distintos países.

Es bueno invocar el gran desafío que implica la superación del rezago nacional en infraestructura de transporte.

De los 64 puntos que contiene la “Carta de navegación”, vale la pena resaltar lo siguiente:

Realizar una reforma tributaria territorial como propósito para generar espacios de inversión departamental y municipal en infraestructura, en este tema vale considerar la sobretasa a los combustibles.

El papel de INVIAS, debe ser soporte técnico y administrativo en relación con la red secundaria y terciaria, que competen a los entes departamentales y municipales. INVIAS no debe inmiscuirse en la asunción de tareas de los entes territoriales sino coordinar con Min Hacienda y Planeación Nacional, en estrategias de fortalecimiento gerencial y capacidades de ejecución de alcaldías y gobernaciones. Buscando la forma de viabilizar definitivamente la descentralización en infraestructura.

Gozar de fuentes recurrentes para financiar infraestructura a nivel territorial. El propósito de la asunción definitiva de las competencias de las entidades territoriales en materia de infraestructura de transporte, implicaría la destinación de recursos no disponibles, por lo que se hace necesaria la creación de fuentes adicionales con ese destino y aquí cabe la discusión de una reforma tributaria a nivel territorial, lo que se constituye en una oportunidad excepcional para el tema expuesto

Finalmente, la institucionalidad y la estructuración oportuna de los proyectos son los instrumentos que permiten que la infraestructura sea fundamento para soportar la crisis económica. Desde el punto de vista macroeconómico y de políticas públicas la contratación de infraestructura es el mejor instrumento para afrontar crisis económicas como la actual. Para ello el fortalecimiento institucional, la capacidad gerencial de las entidades y funcionarios y el propósito permanente de la maduración adecuada de los proyectos son fundamentales.


El documento presentado por La Cámara Colombiana, se constituirá en una herramienta de consulta obligatoria de los candidatos a la próxima justa electoral, que nos tocara afrontar a los colombianos el año venidero. Por fortuna la seriedad y riqueza argumental del documento, será oportuna para sostener un debate con altura.

POR: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez

luisforozcog@hotmail.com

martes, 1 de diciembre de 2009

DNP CALIFICO EL DESEMPEÑO INTEGRAL DE LOS MUNICIPIOS

Santander de Quilichao, primer puesto en el Cauca

Por Alfonso Luna Geller.- El viernes 27 de noviembre el Departamento Nacional de Planeación –DNP- presentó al país los resultados de la Evaluación del Desempeño Integral de los municipios de la vigencia 2008, en el marco del encuentro de Alcaldes “Expoinnovación 2009” llevado a cabo en Manizales. El ranking fue liderado por Facatativá, municipio que obtuvo una calificación de 90,32 de un máximo posible de 100. Le siguieron en el ranking Sopó (Cundinamarca), Medellín (Antioquia), Madrid (Cundinamarca), Chía (Cundinamarca) y Mosquera (Cundinamarca).

De acuerdo con la información suministrada por el director del Departamento Nacional de Planeación, Esteban Piedrahita, en lo que hace referencia al departamento del Cauca, el municipio de Santander de Quilichao ocupó el primer puesto entre los 42 municipios evaluados y el puesto 28 entre los 1.098 municipios del país, alcanzando una calificación de 81.25%.

Juan José Fernández Mera (foto), visiblemente satisfecho por los resultados de su mandato, manifestó que “esta evaluación es un instrumento legal, validado y avalado por las entidades territoriales y organismos internacionales que califican la gestión de los actuales mandatarios durante su primer año de gobierno y como somos elegidos popularmente, debemos rendir cuentas a la comunidad que está pendiente del cumplimiento del plan de desarrollo propuesto”.

¿Qué se calificó?

Según el DNP, la evaluación se realizó sobre cuatro aspectos básicos de la administración municipal: Eficacia, considerada como el cumplimiento metas del plan de desarrollo; Eficiencia, que es la cantidad de “producto” por recurso invertido (“Productividad”); Requisitos Legales, cumplimiento Ley 715 de 2001 y 1176 de 2007 (SGP) y Gestión o capacidad administrativa y de desempeño fiscal.

¿Qué es entonces una buena gestión para el DNP?

1. Cumplir las metas previstas en los planes.
2. Ser eficientes en la entrega de bienes y servicios.
3. Presupuestar y ejecutar el SGP conforme a la ley.
4. Tener adecuadas capacidades para administrar al municipio.
5. Mantener las finanzas en niveles sostenibles y con criterios de responsabilidad fiscal.

Los demás municipios del Norte del Cauca

La clasificación otorgada a los restantes municipios del norte del Cauca fue la siguiente, en orden descendente:

Puerto Tejada, tercero a nivel departamental y 299 a nivel nacional, con 70.35%.
Corinto, octavo a nivel departamental - 503 a nivel nacional, con 63.65%.
Caloto, noveno a nivel departamental - 513 a nivel nacional, con 63.37%.
Guachené, 24 a nivel departamental - 741 a nivel nacional, con 52.88%.
Villa Rica, 27 a nivel departamental - 777 a nivel nacional, con 50.22%.
Toribío, 29 a nivel departamental - 808 a nivel nacional, con 48.59%.
Jambaló, 32 a nivel departamental - 834 a nivel nacional, con 46.91%.
Buenos Aires, 33 a nivel departamental - 838 a nivel nacional, con 46.61%.
Miranda, 35 a nivel departamental - 884 a nivel nacional, con 44.15%.
Padilla, 37 a nivel departamental – 1.020 a nivel nacional, con 34,96%.
Caldono, 38 a nivel departamental – 1.030 a nivel nacional, con 33.56%.
Suárez, 41 a nivel departamental – 1.043 a nivel nacional, con 32,43%.

Vale la pena destacar que Piendamó ocupó el segundo lugar a nivel departamental y el puesto 139 en el ranking nacional, con 73.70%, mientras que Popayán, la capital del Cauca, ocupó el puesto 13 en el concierto de municipios del departamento y el 572 a nivel nacional con el 61.63%. Por su parte, el último lugar en el departamento fue López de Micay siendo a nivel nacional el No. 1.052 con un porcentaje del 30.70%.

El Departamento del Cauca

La gestión de los mandatarios regionales también fue calificada por el Departamento Nacional de Planeación, quedando dicha clasificación en los primeros lugares así:

1.- Caldas: 78.67%
2.- Cundinamarca: 77.53
3.- Bogotá D.C.: 75.84
4.- Quindío: 74,09
5.- Valle del Cauca: 73.47
6.- Cauca: 72.17
7.- Santander: 71.27

Los anteriores entes territoriales fueron los únicos que superaron el promedio nacional; en consecuencia, sobre el resto de departamentos y los municipios que quedaron por debajo de dicho promedio, el DNP dijo que en ellos persisten problemas de reporte de información, que existe un alto potencial de bienes y servicios públicos desaprovechados porque los recursos no se gastan los con eficiencia y que por tanto se van a auditar permanente las cifras, e invita a las administraciones a apropiarse del proceso de evaluación del plan de desarrollo y mirar que las metas de desarrollo sean compatibles con las posibilidades de financiación.

Fuente: http://www.dnp.gov.co/PortalWeb